domingo, 16 de octubre de 2011

Capitulo III Programas y becas

Becas y programas Conacyt

Estudio de posgrado

Es el Programa de Becas para Estudios de Posgrado más importante de México, con casi 40 años de existencia; es conocido y reconocido a nivel nacional e internacional El Programa brinda acceso a la población a realizar estudios de alto nivel en instituciones académicas de excelencia, tanto en el país y como en el extranjero. A través las distintas modalidades del Programa, se otorgan becas para realizar estudios de posgrado a nivel de maestría y doctorado, además de apoyarse las especialidades técnicas y académicas.

Objetivo

El objetivo del Programa es coadyuvar a la formación de científicos y tecnólogos del más alto nivel e incrementar la capacidad científica y tecnológica de México mediante el otorgamiento de becas para realizar estudios de Alto Nivel. Lo anterior en el ámbito de las atribuciones que confieren al CONACYT la Ley de Ciencia y Tecnología, la Ley Orgánica del CONACYT, su Estatuto Orgánico, el Programa Especial de Ciencia y Tecnología y el Reglamento de Becas del CONACYT.

Beneficios

  • Las becas para maestría y doctorado nacionales podrán cubrir total o parcialmente la manutención y en su caso, el servicio médico a través del ISSSTE.
  • Las becas para especialidades nacionales o en el extranjero, podrán cubrir el pago total o parcial de manutención, colegiatura y apoyo para servicio o seguro médico.
  • Las becas para maestría y doctorado en el extranjero podrán cubrir total o parcialmente la manutención, colegiatura y apoyo para el seguro o servicio médico.
  • Las becas otorgadas a través de co-financiamiento podrán cubrir total o parcialmente los gastos de manutención, colegiatura, servicio o seguro médico, de conformidad con los convenios que suscriba el CONACYT y la Institución cofinanciadora.
  • Para el caso de becas mixtas (becarios en el país que realizan una estancia académica en el extranjero hasta por 1 año), éstas podrán cubrir la manutención y un apoyo para gastos de traslado y seguro médico.



Dirección de Desarrollo Tecnológico e Innovación


Corresponde a la Dirección Adjunta de Desarrollo Tecnológico e Innovación, entre otras cosas:

Fomentar la investigación, el desarrollo y la innovación tecnológica de las empresas que se integran en los sectores económicos del país. Facilitar su vinculación con el sector académico y de investigación y entre sí mismos, a través de los programas, apoyos y proyectos, nacionales e internacionales que resulten aplicables.

Diseñar y operar programas y apoyos que propicien la articulación entre la industria, los centros de investigación y las Instituciones de educación superior, nacionales e internacionales, incluyendo lo relativo a unidades de vinculación y demás instrumentos de apoyo a la innovación.

Fomentar actividades y acciones en materia de desarrollo tecnológico e innovación con las dependencias y entidades de la administración pública federal, estatal y municipal, en el ámbito regional. Promover en colaboración con la Dirección Adjunta de Desarrollo Regional, la descentralización y fortalecimiento de las capacidades de desarrollo tecnológico e innovación a través de convenios y programas tecnológicos regionales y locales.

Promover que en los instrumentos y programas del CONACYT se contemplen apoyos a mecanismos de transferencia de tecnología a los sectores productivo y de servicios, así como promover y apoyar en colaboración con la Dirección Adjunta de Posgrado y Becas, los mecanismos para la incorporación de recursos humanos especializados a éstos sectores.


Direccion Adjunta de Desarrollo Cientifico

Corresponde a la Dirección Adjunta de Desarrollo Científico, entre otras cosas:

Diseñar, desarrollar e implementar programas y políticas de apoyo, para promover y fortalecer el desarrollo de la investigación científica, propiciando el desarrollo y fortalecimiento académico y coadyuvando a la productividad, competitividad y crecimiento económico y social del país.

Asesorar en materia científica a las dependencias y entidades de la administración pública federal, a los gobiernos de las entidades federativas, los municipios y a los organismos de los sectores público, social y privado que lo soliciten, procurando, en coordinación con la Dirección Adjunta de Desarrollo Regional, la descentralización de la investigación científica.



Fondo de Innovación Tecnológica SE-CONACYT

Es un fideicomiso público creado entre la Secretaría de Economía y en particular la Subsecretaría para la Pequeña y Mediana Empresa (SPYME) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), con el especial propósito de apoyar, a las Micro, Pequeñas y Medianas empresas, así como a Personas Físicas con actividad empresarial que desarrollen o adopten actividades de Innovación y Desarrollo Tecnológico (preferentemente con propuestas sujetas a patente).

Requisitos para participar en la Convocatorias:

  • Ser una Micro, Pequeña o Mediana Empresa o bien ser una Persona Física con actividad empresarial.
  • Estar inscrito o estar en proceso de inscripción al RENIECYT (Registro Nacional de Instituciones, Empresas Científicas y Tecnológicas

Cada año y con fundamento en lo dispuesto en la Ley de Ciencia y Tecnología (LCYT); en el marco del Plan Nacional de Desarrollo 2007‐2012, La Secretaría de Economía (SE) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) emiten la convocatoria del Fondo de Innovación Tecnológica SE-CONACYT con el fin de promover, seleccionar y apoyar directamente a empresas cuyos proyectos generen innovación, desarrollo tecnológico, generación de empleos y ventajas competitivas para la MiPyMES mexicanas.

Los principales sectores que son sujetos de apoyo del fondo son:
  1. Sistemas de manufactura avanzada
  2. Tecnologías para la salud
  3. Agroalimentario
  4. Biotecnología
  5. Nanotecnología
  6. Tecnologías móviles y multimedia
  7. Tecnologías limpias y energías renovables
Becas de titulacion

La Secretaría de Educación Pública (SEP), a través de la Sub-secretaría de Educación Superior (SES), convoca a los egresados de Licenciatura o Técnico Superior Universitario (TSU) en Instituciones Públicas de Educación Superior (IPES) del país, a solicitar una beca de Titulación para quienes hayan concluido sus estudios y estén realizando su tesis profesional o cualquier otra actividad que los lleve a la titulación. Los egresados debieron concluir sus estudios a partir de diciembre de 2010 o posterior y deberán contar con la documentación comprobatoria de conclusión de su proyecto de titulación con fecha máxima del 25 de febrero de 2012.

domingo, 9 de octubre de 2011

Capitulo I Antecedentes


La evolución histórica y cambio en las políticas de ciencia y tecnología

Los orígenes el desarrollo de la ciencia en México se remontan a la época colonial, sin embargo, la institucionalización del quehacer científico tiene sus antecedentes en el siglo XIX. Así, la fundación por Gabino Barreda en 1868 de las Escuelas Nacional Preparatoria, de Ingeniería y de Jurisprudencia significaron los cimientos de la investigación científica de la época contemporánea de nuestro país.

No obstante, este primer impulso se vio interrumpido por los acontecimientos de la Revolución Mexicana y posteriores. De esta forma, la institucionalización de la ciencia y la tecnología no comienza sino hasta la tercera década del siglo XX durante el periodo posrevolucionario y una vez pacificado el país. Es entonces cuando se crea la Academia Nacional de Ciencias en 1930 como un primer ensayo de una institución que congregue a los científicos del país.

Asimismo, la concesión a la autonomía de la UNAM en 1929 y la llegada al país de académicos y científicos de la República Española en 1939, son dos catalizadores importantes de la organización de la investigación científica en México.

En este mismo tenor y con el propósito de vincular a las instituciones de educación superior y las encargadas de las actividades científicas que funcionaban sin coordinación, el presidente Lázaro Cárdenas (1934-1940) instituyó el Consejo de Educación Superior y de Investigación Científica (1935-1938), aunque con un funcionamiento muy acotado debido a las imprecisiones en relación a sus funciones y el espacio de sus actividades.

El siguiente periodo de la ciencia en México (1940-1960), coincide con el desarrollo de la industria primaria en el país. Estas transformaciones requirieron capital foráneo, mismo que vino acompañado de especialistas extranjeros, técnicos y tecnólogos, que habrían de emplearse en la nueva planta industrial. Sin embargo, esto tuvo dos efectos negativos. El primero de ellos, fue la preferencia abierta por la ciencia y la tecnología extranjeras, ante la falta de experiencia de los científicos y técnicos nacionales. Y, por otro lado, la industria no se ocupó en invertir en desarrollo científico y tecnológico en territorio nacional; las empresas extranjeras contaban con sus propios recursos en sus países de origen; y, los industriales nacionales se vieron rebasados o simplemente mostraron desinterés, lo que trajo consigo un momento de estancamiento en el desarrollo científico y tecnológico del país.

En materia educativa, en esta etapa los estudios de investigación avanzada no existían formalmente o se encontraban en una etapa de incipiente institucionalidad. Por ello, fue importante la creación de la figura de personal académico de tiempo completo en 1954 y la implementación del Programa de Formación de Profesores e Investigadores en 1966, que se convertirían en la base de la formación de nuevas generaciones de científicos e investigadores.

En el año de 1942, se creó la Comisión Impulsora y Coordinadora de la Investigación (CICIC), cuyos objetivos estaban limitados a impulsar la investigación de las ciencias exactas (matemática y física) y ciencias naturales (biología y química). Más tarde, esta Comisión fue reemplazada por el Instituto Nacional de Investigación Científica, organismo que operó también de forma limitada durante casi diez años, dedicado esencialmente a brindar apoyos en forma de becas de estudios avanzados. Su mayor acierto fue promover la creación del actual CONACYT a través de la elaboración del Programa Nacional de Investigación Científica.

La Ley de Propiedad Industrial (1942), así como la Ley de Normas y Pesas y Medidas (1961) pueden considerarse las primeras leyes de importancia relativas al tema, no obstante, las actividades científicas y de investigación continuaban como esfuerzos aislados al carecer nuestro país de un ordenamiento legal que las articulara y definiera el rumbo de las políticas en la materia.

Todavía durante las décadas de 1950 y 1960 las políticas de apoyo a la ciencia y tecnología resultaban insuficientes y se orientaban particularmente a la investigación básica, además de que la investigación permanecía desvinculada al sector productivo. Éstas eran las principales debilidades en el campo de la ciencia y tecnología en nuestro país y reclamaban un marco legal adecuado.

En 1970 se expidió la Ley que crea el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y que, como su nombre lo indica crea un nuevo organismo que reemplazó al Instituto Nacional de Investigación Científica (INIC). El CONACYT surge como un organismo descentralizado de la administración pública federal, con personalidad jurídica y patrimonio propio, y encargado de colaborar con el gobierno federal en la elaboración, aplicación, ejecución y evaluación de la política nacional en materia de ciencia y tecnología.

Durante los primeros años de funcionamiento del CONACYT, llevó a cabo distintas acciones como son el Programa de Inventario de Recursos, el Programa de Diagnóstico Científico, el Programa de Diagnóstico Tecnológico y el Programa de estudios sobre Educación. Sin embargo, en esta misma etapa de puesta en marcha del CONACYT, se genera un distanciamiento de este organismo con la comunidad científica debido a discrepancias en las políticas planteadas, mismas que se consideraron de corto plazo y excluyentes al definir áreas de investigación prioritarias.

Mientras tanto, desde 1940 hasta mediados de la década de los años setenta, la política industrial se había caracterizado por su proteccionismo dentro del modelo económico de sustitución de importaciones y con el que México alcanza un crecimiento medianamente estable. En este entorno, en 1972 se expidió la Ley sobre Registro de la Transferencia de Tecnología y el Uso y Explotación de Patentes y Marcas. Finalmente, este modelo de economía cerrada fracasa en 1976 debido a que las empresas no fueron de todo eficaces y mantenían un gran rezago tecnológico, situación que obligó al gobierno a virar el rumbo en sus políticas económicas y, por ende, las relacionadas al desarrollo del sector científico-tecnológico.

Este mismo año, el gobierno federal puso en marcha el primer programa nacional para la promoción de la ciencia y la tecnología. En 1977, el gobierno solicitó al CONACYT elaborar y coordinar el Programa Nacional de Ciencia y Tecnología (PRONACYT), que constituye el primer programa en la materia ligado al Programa de Desarrollo sexenal. A ese programa, le siguieron los programas de 1978, 1984, 1990, 1995, y el vigente de 2001.


Las crisis económicas recurrentes desde 1976 precipitaron los indicadores sobre investigación y desarrollo tecnológico, como consecuencia de la reducción en el financiamiento y falta de apoyo institucional a estas actividades. Así, con el objeto de frenar el fenómeno de la fuga de cerebros por falta de apoyo, en 1984 se estableció el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), que consiste en un sistema de estímulos a la investigación, dirigido a investigadores destacados y la promoción de los que se inician en la carrera de la investigación.

En la década de 1980, el modelo de desarrollo de sustitución de importaciones y economía cambia a un esquema de economía abierta, donde se promueve la inversión extranjera y se desmantela el régimen proteccionista de la economía con lo que se liberan los intercambios. En este contexto, en 1985 el gobierno mexicano suscribe el Acuerdo General sobre Aranceles, Aduaneros y Comercio (GATT). Esto impactó en el intercambio de tecnología puesto que se facilitan las importaciones de tal manera que la planta industrial adquirió nuevas tecnologías, además la instalación de empresas extranjeras en el territorio nacional trajo consigo técnicos y tecnólogos para la operación de su maquinaria; a la par de que se activó la formación técnica para satisfacer la demanda de recursos humanos capacitados.

En el marco del Sistema Nacional de Planeación, en enero de 1985 se expidió la Ley para Coordinar y Promover el Desarrollo Científico y Tecnológico. Con esta nueva Ley se da origen al Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología (SNCyT), que establece los mecanismos de coordinación del ámbito científico y tecnológico en sus tres esferas: el sector productivo, la educación y el Estado. Además, con la reforma al Artículo 3 Constitucional en 1993 quedó definida la obligación del Estado –en todos sus ámbitos y en sus tres niveles de gobierno- de apoyar las actividades de la investigación científica y de desarrollo tecnológico, con lo que quedaron establecidas las bases jurídicas de su descentralización.

E1 1 de marzo de 1992, la SEP asignó al CONACYT la coordinación del subsector ciencia y tecnología, naciendo así el Sistema SEP-CONACYT, integrado por 29 centros de investigación en las áreas científica, tecnológica y social. Estas reformas convirtieron a la SEP en la máxima autoridad en materia de elaboración de las políticas de ciencia y tecnología 
 


Durante la administración del presidente Ernesto Zedillo (1994-2000), el Programa de Ciencia y Tecnología 1995-2000 incluyó la continuidad a la política de descentralización de las actividades de investigación científica y tecnológica, teniendo como resultado, la expedición de la Ley para el Fomento de la Investigación Científica y Tecnológica (LFICyT), en mayo de 1999

En 2002 fueron expedidas una nueva Ley de Ciencia y Tecnología (que abrogó la Ley para el Fomento de la Investigación Científica y Tecnológica) y la nueva Ley Orgánica del CONACYT. Entre los principales cambios que introducen estas leyes, se encuentra el replanteamiento de la organización y funcionamiento de los órganos consultivos y la descentralización del CONACYT con respecto a la SEP, se configura el sector de ciencia y tecnología encabezado por este organismo y se establece el ramo presupuestal correspondiente.
 
 
 
 
 

Estructura de la investigacion

Investigación e Innovación en México

  1. Capitulo 0  Introducción, planteamiento y objetivos
  2. Capitulo I Antecedentes
  3. Capitulo II  Presupuesto del gobierno
  4. Capitulo III  Programas y becas
  5. Capitulo IV  Fuga de cerebros
  6. Capitulo V  Estadísticas
  7. Capitulo VI  Conclusiones y propuestas

domingo, 2 de octubre de 2011

Capitulo II Presupuesto del gobierno

El presupuesto para ciencia, tecnología e innovación 2011

El presupuesto para ciencia, tecnología e innovación, así como para capital humano, será de 47 mil 781 millones de pesos cifra menor al 0,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que implica un aumento de 3.5 por ciento en términos reales respecto de 2010. De aprobarse el paquete económico, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) –organismo al que corresponde otorgar los apoyos para los proyectos de investigación y las becas para estudios especializados y de posgrado– manejaría 36.2 por ciento de ese total, es decir, recibiría 17 mil 280 millones de pesos, lo que representa el aumento en su presupuesto de más de 10 por ciento respecto del que le fue asignado en 2010.

A pesar de que la Ley de Ciencia y Tecnología establece que la inversión en este rubro no deberá ser menor a uno por ciento del PIB, México no ha alcanzado esta meta proyectada para 2006, encontrándose por debajo de Cuba, Argentina, Uruguay, Chile y Brasil, además de ser el segundo más bajo en los países de la OECD.  

Juan Pedro Laclette, coordinador general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico

“Solicitamos [al Congreso] una ampliación presupuestal que pensábamos era muy razonable” dijo a el organismo de consulta permanente del Gobierno encargado de formular propuestas en materia de políticas y programas de investigación científica y tecnológica. 
 
Solicitaban incrementar $400 millones (US$32,5 millones) para proporcionar acceso a las principales revistas científicas del mundo a 240 instituciones del país.

“Nos otorgaron $15 millones, que únicamente servirán para un par de universidades”
 
Arturo Menchaca, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias

“lo que hace falta es que México se decida a dejar de ser un país que ofrece servicios y mano de obra, para vender productos con mayor valor agregado”. Así la inversión en ciencia y tecnología “deja de verse como un gasto y se convierte en una inversión”.   

“En 2009 se doctoraron casi 3000 jóvenes y el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) sólo creció en 1000”.

UNAM
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el proyecto de presupuesto de egresos para 2011 contempla de entrada un incremento en 5 mil 470 millones de pesos 5.4 por ciento mayor respecto del aprobado por los legisladores el año pasado. 

IPN
El Instituto Politécnico Nacional, se observa también un aumento en mil 790 millones. 

El gasto federal en educación superior fue en 2010 de 116 mil 376 millones (a precios de 2011), lo que implicaría que en realidad hay una reducción de 13 mil 109 millones

Camara de diputados

El gasto en educación pública y servicios educativos de los tres órdenes de gobierno no podrá
ser menor al 8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Dentro de este monto, al menos 1
por ciento del PIB se destinará al gasto para investigación y desarrollo tecnológico.


Referencias 
http://www.siicyt.gob.mx/siicyt/docs/acerca_siicyt/ley.pdf
http://www.cefp.gob.mx/publicaciones/documento/2010/septiembre/cefp0142010.pdf