domingo, 6 de noviembre de 2011

Capitulo IV Fuga de Cerebros

La UNESCO ante la fuga de cerebros: de las brechas de desarrollo al conocimiento como un bien público

1998: La UNESCO, en el apartado 13 de su Marco de acción prioritaria para el cambio y el desarrollo de la educación superior, sugirió tomar “medidas para paliar los efectos negativos de la fuga de cerebros y sustituirla por  un proceso dinámico de recuperación de los mismos. En todas las regiones del mundo se necesita un análisis global de las causas y consecuencias de la fuga de cerebros. Deberá ponerse en marcha una vigorosa campaña, mediante el esfuerzo concertado de la comunidad internacional y basada en la solidaridad universitaria, que debería centrarse en el regreso al país de origen de universitarios expatriados y en la participación de voluntarios universitarios (profesores recién jubilados o jóvenes universitarios en principio de carrera) que deseen enseñar e investigar en establecimientos de educación superior  de países en desarrollo. Al mismo tiempo, es fundamental apoyar  a los países en desarrollo en sus esfuerzos para construir  y consolidar  sus propias capacidades educativas”

2005: “Pretender la construcción de una economía mundial del conocimiento basada en una dependencia de esa naturaleza carece por completo de sentido, ya que el conocimiento es, por excelencia, lo que debe propiciar la autonomía y contribuir a la creación de capacidades. El riesgo de una especialización del mundo que conduzca a su división en dos “civilizaciones” cognitivas – una basada en la producción del conocimiento
y otra en su consumo o aplicación – es uno de los escollos principales que deben evitar  las sociedades del conocimiento del siglo XXI. El conocimiento no se puede consumir  como un producto acabado, “empaquetado” y listo para su uso, aun cuando se transmita en forma de información. Las sociedades del conocimiento sólo serán sociedades del conocimiento para todos si podemos superar  en la práctica esta oposición asimétrica entre productores y usuarios de contenidos cognitivos”
(UNESCO, 2005)




Recomendaciones de la Declaratoria Final del la CRES en cuanto a “sustracción de talentos”

Prevenir  y evitar  la sustracción de talentos efectuada a través de la emigración de personas con calificaciones académicas y profesionales, implementando medidas y políticas públicas que generen incentivos para que el personal calificado permanezca o regrese a su país de origen y se integre a proyectos nacionales de desarrollo. Para tanto es necesario crear mejores condiciones de trabajo y establecer  alianzas institucionales que permitan generar condiciones favorables para la permanencia y aprovechamiento de los talentos. Igualmente, los convenios oficiales para la formación en el exterior  deben comprender  dimensiones como la reciprocidad y las obligaciones de servicio en su país para los graduados.

Propiciar  la creación de una red de egresados que hayan participado en programas de internacionalización que se encuentran laborando en otros países para impulsar la colaboración con las instituciones de su origen y las que los acogen como profesionales

Incrementar  y consolidar  la asociación académica entre programas de postgrado, reforzando las actividades de formación, alentando el reconocimiento mutuo de créditos y estimulando las co-direcciones y los postgrados cooperativos, particularmente en áreas estratégicas. Promover la formación de recursos humanos calificados en la gestión de la integración regional y la cooperación internacional solidaria, procurando la continuidad y el aumento de calidad de las acciones que se desarrollen.



Programas gubernamentales de repatriación de científicos, 2008, en América Latina y el Caribe



Guatemala: Programa de repatriación de científicos guatemaltecos, incluido en el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2005 – 2014, del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

Jamaica: Programa de retorno y reintegración de personas calificadas. La Charter  for  Long term Returning Residents maneja “a Skills Bank Service which essentially seeks to relate skills available from the Jamaica community overseas to employment opportunities in Jamaica in the public and private sectors”.
http://www.jis.gov.jm/special_sections/ReturningResidents/overseasDepartment.html

México: Programa de apoyos para Repatriación y Retención de científicos del Consejo Nacional de Ciencia y tecnología  (www.conacyt.mx/RendicionCuentas/docs/Consolidacion_2006.pdf).

Panamá: Programa de repatriación de talentos para I&D, administrado por el SENACYT (www.senacyt.gob.pa/utilidades/proyectos/detalleProyecto.php?idDireccion=3& idProyecto1=50).

Perú: Programa de Subvenciones para la Repatriación de Científicos Peruanos, adscrito al Fondo Nacional de Desarrollo científico, tecnológico y de Innovación Tecnológica (FONDECYT) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONCYTEC)

¿Efectos Positivos o negativos ?

Hay cuatro perspectivas distintas e incluso opuestas:
  1.  La del brain drain enfatiza las pérdidas monetarias e inmateriales (los productos del trabajo, las iniciativas y los “impactos” en formación y difusión) para el país que invirtió recursos en la persona “fugada”. Por cierto, las pérdidas se amplifican al considerar que se van al exterior cerebros caracterizados por su “… inteligencia y capacidad empresarial en cualquier campo, sea científico o industrial…. Puede afirmarse que tales migrantes son más ambiciosos. Disfrutan de buena preparación física y mental y poseen una buena dosis de valor e iniciativa”
  2. Las de la Diáspora, circulación o intercambio de cerebros son menos negativas que la anterior reconocen costos y beneficios de la movilidad de talentos, sosteniendo que los paises de origen también reciben beneficios, aunque de menor cuantía que las ventajas sacadas por las naciones de destino. Consisten en los vínculos con las instituciones y nichos de desarrollo científico y tecnológico de frontera, además de incrementar y perfeccionar en el extranjero la formación de un recurso humano que eventualmente podrá regresar o contribuir al desarrollo de su país natal, conforme con el siguiente esquema:
      3. Recientemente, emergió en la literatura sociológica la categoría de migrante transnacional en lugar de        
          internacional: ese nuevo adjetivo permitió cuestionar la idea de que el migrante se aculturiza o se asimila 
          al estilo de vida del país de destino, rompiendo con su lugar y ascendencia de origen, su ideología y 
          tradiciones; postuló por lo contrario que accede a los circuitos más avanzados a escala global de 
         desarrollo científico y tecnológico, manteniendo activa su configuración étnica y socio-cultural de  
         nacimiento; sostiene vínculos e intercambios de todo tipo con su lugar de procedencia, conservando “un 
         pie en el país de origen y el otro en la sociedad receptora”

      4. Fuga interna y fuga externa: la fuga de cerebros no concierne sólo los sujetos que salen del país  
          conformando la fuga externa, sino que se ramifica en una “fuga interna”, la de los cientí- ficos y       
          profesionales, clasificados por Chorafas, en su análisis del corte 1970-1990, como “fugados
          clandestinos”, que permanecen en sus países de origen pero trabajan y producen para firmas, 
          instituciones o instancias transnacionales. Al integrarse a sucursales extranjeras, asumen prioridades no 
          nacionales y vuelcan su productividad hacia el exterior. Otra modalidad de esa misma “fuga interna” 
          abarca a los posgraduados o cientí-ficos que trabajan en empresas, consultorías u organismos públicos 
          no relacionados con la investigación o la academia



Causas de la Migración

Primer hipótesis: tanto en los países de origen como de destino, actúan simultáneamente fuerzas que atraen y repelen a científicos y profesionales, siendo la decisión de emigrar a otro país determinada por una combinación de factores económicos e institucionales “estructurales” y de factores particulares y personales como los contactos con personas o familiares (redes) en el país de destino.
La teoría del push-pull combina los factores que repelen a científicos y académicos en sus países de origen (push) y los que los atraen a países de destino (pull), aún cuando en los lugares tanto de origen como de destino, ambos se manifiestan de manera simultánea. Los factores que intervienen en la migración de cerebros son económicos (diferencias de ingresos), políticos (inestabilidad, represión, inseguridad), institucionales (ambiente y oportunidades para el trabajo científico, esquemas de carrera profesional, autonomía) y personales (independencia, actualización, reconocimiento).

Segunda hipótesis: la migración de mexicanos a Estados Unidos ha experimentado modificaciones significativas tanto cuantitativas como cualitativas: a) se ha incrementado considerablemente; b) los motivos, canales de arribo y destino de los migrantes se han diversificado; c) esta migración se ha polarizado. El estrato de los más pobres y con menor escolaridad y el conformado por los de  mayor educación son los segmentos que más han incrementado su participación en el flujo de migrantes. La migración global de mexicanos al extranjero, principalmente a Estados Unidos, ha aumentado significativamente, y un segmento de ésta – los migrantes de alta calificación – muestra un crecimiento aún mayor .

Rodolfo Tuirán, Subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación de México declaró: “El número de mexicanos que esta yéndose a Estados Unidos casi se ha duplicado en los últimos 10 años para sumar unos 500 mil por año (2008). Cerca de la mitad de ellos son especialistas o profesionistas”. Juan Artola, jefe de la Organización Internacional de Migraciones, coincide en el diagnóstico: “La escala de la actual fuga de cerebros no se había visto desde la crisis económica registrada en México entre 1982-86… La fuga de cerebros se ha duplicado en los últimos 10 años y en ese año (2008), hay entre 14 mil y 19 mil mexicanos con grado de doctorado que residen en Estados Unidos… por lo que el éxodo de mexicanos educados va de un asunto de preocupación a uno de alarma”.

En resumen, el peso de los más pobres y menos calificados y el de los más calificados y con mayores oportunidades de ingresos han aumentado diferencialmente dentro de la migración global México-Estados Unidos: los marginados salen huyendo de la miseria pese a que las dificultades y riesgos de cruzar “del otro lado” se hayan acrecentando. Los educados lo hacen en condiciones y por razones opuestas, aprovechando las ventajas comparativas que les proporciona su alta escolaridad.

Tercer hipótesis: Los países desarrollados, y dentro de ellos, los segmentos más adelantados, son los principales beneficiarios del progreso científico y tecnológico mundial. En buena medida, el liderazgo científico y tecnológico en los países desarrollados depende del reclutamiento de extranjeros, pero el arribo, contratación y establecimiento de inmigrantes calificados en los países de destino enfrentan trabas y hostilidades de distinta naturaleza.

En todos los países del mundo, existe una fuga de cerebros, dirigida hacia las zonas de mayor poder económico y desarrollo científico. No obstante, los países en vías de desarrollo son netamente proveedores de cerebros para las regiones y los centros de vanguardia mientras esos son claramente receptores de los profesionales y científicos calificados a escala mundial y, en consecuencia, son los principales beneficiarios de los avances científicos y tecnológicos. Así, los nichos y redes de generación y aplicación de conocimientos de frontera y los sistemas de formación de excelencia a escala mundial no son económica o políticamente neutrales ni están regidos por parámetros o intereses puramente científicos o intelectuales, sino que están insertos en entornos y dinámicas hegemónicos.

De aquí que el potencial científico-tecnológico no sólo se pueda juzgar por su grado de avance, sino por su orientación y pertinencia respecto a necesidades sociales o intereses de mercado.

Actualmente, existe una extensa demanda por profesionales y científicos de alto nivel, debido a que los productos que ofrecen mejores márgenes de utilidad son los con mayor contenido tecnológico y a que los espacios laborales que más crecen son los que requieren mayor formación. El conocimiento y la innovación devienen insumos de los que dependen en mayor medida la productividad y el desarrollo. Los países y regiones más prósperos, con sólo 22% de la población, aportan 84% del total de la inversión global en ciencia y tecnología: Estados Unidos encabeza esa lista con 36.4%, seguido por la Unión Europea con 25.2%, y Japón con 15.2%. En contraste, las economías en vías de desarrollo, con 78% de la población, invierten sólo 16% de los recursos  destinados, en el mundo, a ciencia y tecnología – Asia 4.9%, India 2% y América Latina 3.1%

Cuarta hipótesis: en el país, la información sobre los cerebros fugados se ciñe sobre todo a la migración de los becarios del CONACYT, principalmente a Estados Unidos. En cambio, otros tipos de migración profesional y de doctores no han sido documentados, ni analizados.

A principios de los 80, la Coordinación de la Investigación Científica de la UNAM anunció que “más de 400 académicos habían desertado en un período de 5 años. El CONACYT señaló que “la pérdida de inversión promedio  había sido de 80 000 dólares por cada titulado de doctorado que no regresaba al país”. En un seguimiento de becarios y estudiantes de posgrado en el extranjero entre 1980-1991, CONACYT señaló que de, una muestra representativa de 7 658 becarios, 12% (467) se había ido “externamente”. Indicó que las instituciones mexicanas contribuían, en forma diversa, a la circulación internacional de los posgraduados (22% de los becarios del Colegio de México contra 6% en la Universidad Autónoma Metropolitana) y que la intensidad de las partidas dependía del área: ciencias exactas concentraba 37% de la fuga externa, Ingenierías 24%, Ciencias Naturales 15% y Ciencias Sociales y Humanidades 12%. En estudios ulteriores, ese mismo organismo recalcó que, en 1999, de los 18.700 estudiantes becados “4 200 (22.5%) lo hizo en el extranjero” (ibid., p. 77) y que “desde 1989, la mayor proporción de becas al extranjero se destina para estudios de doctorado y postdoctorado”. Según datos más recientes (2007), el director del CONACYT, Juan Carlos Romero Hicks, informó que de los 20 000 becarios en total, mil (5%) no habrían retornado al país. En el año 2000, ya se daba a conocer un porcentaje similar (5%) de becarios fugados8 , por lo que este empieza a circular ese dato como “dato duro”.

Si las becas son el punto de partida para los que no regresan, las cifras dejan vislumbrar que una revisión de las reglamentaciones podría significar un paso adelante en la conformación de lazos y puentes entre los cerebros fugados y los países afectados. Si bien no se piensa en obligar a los ex becarios a retornar, la perspectiva de una inversión pierde su sentido si no se establecen dichos vínculos.

A lo expuesto, se agregan otros datos disponibles, por ejemplo, sobre los costos de los becarios en el extranjero. Un estudiante de doctorado en Estados Unidos cuesta 250 000 dólares, según afirmaba Bazdresch en el año 20009 y, según Castaños-Lomnitz, “a veces mucho más” dado que “un becario mexicano en el exterior recibe un apoyo mínimo de 1000 dólares mensuales más colegiatura, seguro médico, gastos e viaje y otros gastos fijos. Un programa doctoral tiene una duración normal de cuatro a cinco años, lo que significa alrededor de 200.000 dólares por becario”.

Aunque contradictorios entre sí o insuficientemente sustentados, esos datos permiten monitorear adónde van a formarse en el exterior los estudiantes de posgrado y estimar cuántos no regresan y cuál es el monto de la inversión gubernamental desperdiciada por ese motivo. Pero son notoriamente insuficientes para establecer cuántos cerebros mexicanos están instalados afuera, cuáles han sido las pautas de su emigración y las etapas de su inserción profesional.

Quinta hipótesis: en México como en otros países, han sido implementados programas de retención de estudiantes pero esos no han sido articulados con las políticas de contratación y remuneración, por lo que su eficacia ha sido reducida.

¿Cuál es la trayectoria profesional de los cerebros emigrados? Los datos indican que los ‘fugados externos’ se ubican principalmente en el sector educativo, es decir en IES y centros de investigación científica (65%), mucho menos en el sector privado (27%) y menos aún en organismos internacionales (6%).

Un primer mecanismo para atraerlos de vuelta ha sido el programa de repatriación de cerebros, operado por el CONACYT: en 14 años de vigencia, ha posibilitado el regreso de 700 mexicanos posgraduados. Pese a que ese programa tiene como meta el regreso de los científicos al país, la falta de constancia en el financiamiento anual que se le otorga parece ser el punto ciego de una solución que pretende proyectar luz.

Un segundo mecanismo es el Sistema Nacional de Investigadores (SNI): creado en 1984, fue diseñado como una medida temporal para mejorar los ingresos de los académicos y prevenir la fuga de cerebros al exterior. Sin embargo, no todos, más bien pocos doctorados en el extranjero ingresaron al SNI: Licea, quien utilizó las cifras de Dissertation Abstracts Online, para el periodo 1980 a 1998, encontró que 1 678 estudiantes mexicanos obtuvieron su doctorado en  niversidades de Estados Unidos en dicho periodo. De ese total, apenas 363 doctores ingresaron al SNI, lo que representa menos del 22%.

Un tercer programa, auspiciado por el CONACYT en la presente administración, consiste en identificar a becarios y ex becarios para que se vinculen a México mediante redes relacionadas con agua, medio ambiente, energía, tecnología, diseño, manufactura, nuevo materiales y pobreza.

Un cuarto programa, de la incumbencia de la Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE), estuvo orientado a mejorar, en la medida de lo posible, los equilibrios entre el brain drain y el brain gain, vía la consolidación de redes u otros mecanismos vinculantes (opción diáspora). Con esos propósitos, la SRE está tratando de “conformar dentro del Programa de Mexicanos en el Exterior la Red de Talentos, enfocado a empresarios mexicanos en Estados Unidos para promover que inviertan en México para crear empleos” (El Financiero en línea, 2008). Los datos anteriores demuestran que el problema de la fuga de cerebros no será resuelto solamente por políticas puntuales destinadas a auspiciar diferentes formas de retorno sino mediante una reforma integral  del sistema nacional de ciencia y tecnología. De no darse esta, no quedará más que ampliar el radio de incidencia de instrumentos convencionales, ante una migración acrecentada.



Recomendaciones

Lo que se sabe sobre fuga de cerebros en América Latina y en el Caribe, a sus análisis académicos y a las políticas de las que es objeto muestra que, para mejorar el conocimiento del fenómeno y aumentar la efectividad de los programas dirigidos a la retención, a la repatriación y a la transferencia de saberes, habría que procurar:

1. Un dimensionamiento adecuado y consensuado, en términos de definiciones y de cálculo, de la fuga de cerebros y de la emigración calificada. Implicaría el registro concertado de los grupos de población concernidos, con base en parámetros y criterios comunes de identificación. Ese dimensionamiento es cuanto más importante que los países de América Latina y del Caribe requieren comparar las características de la migración intelectual hacia Estados Unidos con las de la intra-regional (en la perspectiva del Proyecto de integración educativa latino- americana) y de la dirigida a los países europeos de la zona OCDE.

2. Una diversificación de los ángulos analíticos sobre fuga de cerebros. Supondría la constitución, en cada país, de grupos expertos interdisciplinarios (demógrafos, sociólogos, economistas) y la incorporación, en la agenda específica de la investigación sobre migración de recursos humanos altamente calificados, de temas como las dinámicas de retorno y reintegración de doctores nacionales a los sistemas de ciencia y tecnología, el funcionamiento de las redes disciplinarias de intercambio, la constitución emergente de comunidades científicas virtuales o las publicaciones en coautoría. Un estudio sistemático de los datos disponibles en cada país podría constituir un punto de arranque para estudios de este tipo, dentro de una convocatoria común de indagación comparativa.

3. Una evaluación de conjunto de los resultados obtenidos por los programas, públicos y asociativos, destinados al regreso, temporal o definitivo de científicos, a la organización de redes o diásporas y a la integración de bancos de talentos en cuanto a insumos y productos, a cobertura y a resultados a mediano plazo, para detectar prácticas promisorias susceptibles de ser socializadas y duplicadas.

4. La redefinición de escalas adecuadas para documentar la fuga de cerebros y sustentar acciones estratégicas de remediación: la realización de censos de doctores latino-americanos y caribeños y el registro sistemático de asociaciones de profesionistas y egresados en el exterior, en cooperación nacional con las embajadas y consulados, los institutos nacionales de estadísticas o el Seguro Social y en colaboración internacional con los organismos encargados de la educación superior y de la investigación ayudarían al éxito de medidas de revinculación y retorno así como a la detección de ajustes pertinentes.

Las interacciones de los oficiales de gobierno con las redes disciplinarias y con las asociaciones en el extranjero de profesionales y científicos permitirían ampliar la convocatoria de los programas que, hasta ahora, funcionaron esencialmente con base en un registro de individuos instalados en el exterior.

5. Lo anterior implicaría un dialogo social concertado, en cada país y en la región, en torno a una agenda de investigación y de acción, de interés mutuo. Dicho trabajo de concertación podría estar efectuado bajo la coordinación de un organismo internacional, con legitimidad macro-regional en el campo de la educación superior como el IESALC o bien mediante una estructura ad hoc, con delegados de los países interesados en América Latina y en el Caribe. Debería integrar tanto actores de la sociedad civil como especialistas y agencias gubernamentales.

6. La constitución de una estructura de seguimiento y consultoría sobre las movilidades estudiantiles, académicas y científicas en América Latina y en el Caribe (tipo Observatory for Borderless Higher Education) podría ser un mecanismo útil para superar desconocimientos y organizar una diseminación más efectiva de conocimientos, propuestas y programas vinculados con la Fuga de cerebros.



http://www.iesalc.unesco.org.ve/docs/boletines/boletinnro168/plandeaccion.pdf
http://www.iesalc.unesco.org.ve/docs/boletines/boletinnro168/plandeaccion.pdf
http://www.unesco.org/education/educprog/wche/declaration_spa.htm
http://unesdoc.unesco.org/images/0018/001864/186433s.pdf

domingo, 16 de octubre de 2011

Capitulo III Programas y becas

Becas y programas Conacyt

Estudio de posgrado

Es el Programa de Becas para Estudios de Posgrado más importante de México, con casi 40 años de existencia; es conocido y reconocido a nivel nacional e internacional El Programa brinda acceso a la población a realizar estudios de alto nivel en instituciones académicas de excelencia, tanto en el país y como en el extranjero. A través las distintas modalidades del Programa, se otorgan becas para realizar estudios de posgrado a nivel de maestría y doctorado, además de apoyarse las especialidades técnicas y académicas.

Objetivo

El objetivo del Programa es coadyuvar a la formación de científicos y tecnólogos del más alto nivel e incrementar la capacidad científica y tecnológica de México mediante el otorgamiento de becas para realizar estudios de Alto Nivel. Lo anterior en el ámbito de las atribuciones que confieren al CONACYT la Ley de Ciencia y Tecnología, la Ley Orgánica del CONACYT, su Estatuto Orgánico, el Programa Especial de Ciencia y Tecnología y el Reglamento de Becas del CONACYT.

Beneficios

  • Las becas para maestría y doctorado nacionales podrán cubrir total o parcialmente la manutención y en su caso, el servicio médico a través del ISSSTE.
  • Las becas para especialidades nacionales o en el extranjero, podrán cubrir el pago total o parcial de manutención, colegiatura y apoyo para servicio o seguro médico.
  • Las becas para maestría y doctorado en el extranjero podrán cubrir total o parcialmente la manutención, colegiatura y apoyo para el seguro o servicio médico.
  • Las becas otorgadas a través de co-financiamiento podrán cubrir total o parcialmente los gastos de manutención, colegiatura, servicio o seguro médico, de conformidad con los convenios que suscriba el CONACYT y la Institución cofinanciadora.
  • Para el caso de becas mixtas (becarios en el país que realizan una estancia académica en el extranjero hasta por 1 año), éstas podrán cubrir la manutención y un apoyo para gastos de traslado y seguro médico.



Dirección de Desarrollo Tecnológico e Innovación


Corresponde a la Dirección Adjunta de Desarrollo Tecnológico e Innovación, entre otras cosas:

Fomentar la investigación, el desarrollo y la innovación tecnológica de las empresas que se integran en los sectores económicos del país. Facilitar su vinculación con el sector académico y de investigación y entre sí mismos, a través de los programas, apoyos y proyectos, nacionales e internacionales que resulten aplicables.

Diseñar y operar programas y apoyos que propicien la articulación entre la industria, los centros de investigación y las Instituciones de educación superior, nacionales e internacionales, incluyendo lo relativo a unidades de vinculación y demás instrumentos de apoyo a la innovación.

Fomentar actividades y acciones en materia de desarrollo tecnológico e innovación con las dependencias y entidades de la administración pública federal, estatal y municipal, en el ámbito regional. Promover en colaboración con la Dirección Adjunta de Desarrollo Regional, la descentralización y fortalecimiento de las capacidades de desarrollo tecnológico e innovación a través de convenios y programas tecnológicos regionales y locales.

Promover que en los instrumentos y programas del CONACYT se contemplen apoyos a mecanismos de transferencia de tecnología a los sectores productivo y de servicios, así como promover y apoyar en colaboración con la Dirección Adjunta de Posgrado y Becas, los mecanismos para la incorporación de recursos humanos especializados a éstos sectores.


Direccion Adjunta de Desarrollo Cientifico

Corresponde a la Dirección Adjunta de Desarrollo Científico, entre otras cosas:

Diseñar, desarrollar e implementar programas y políticas de apoyo, para promover y fortalecer el desarrollo de la investigación científica, propiciando el desarrollo y fortalecimiento académico y coadyuvando a la productividad, competitividad y crecimiento económico y social del país.

Asesorar en materia científica a las dependencias y entidades de la administración pública federal, a los gobiernos de las entidades federativas, los municipios y a los organismos de los sectores público, social y privado que lo soliciten, procurando, en coordinación con la Dirección Adjunta de Desarrollo Regional, la descentralización de la investigación científica.



Fondo de Innovación Tecnológica SE-CONACYT

Es un fideicomiso público creado entre la Secretaría de Economía y en particular la Subsecretaría para la Pequeña y Mediana Empresa (SPYME) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), con el especial propósito de apoyar, a las Micro, Pequeñas y Medianas empresas, así como a Personas Físicas con actividad empresarial que desarrollen o adopten actividades de Innovación y Desarrollo Tecnológico (preferentemente con propuestas sujetas a patente).

Requisitos para participar en la Convocatorias:

  • Ser una Micro, Pequeña o Mediana Empresa o bien ser una Persona Física con actividad empresarial.
  • Estar inscrito o estar en proceso de inscripción al RENIECYT (Registro Nacional de Instituciones, Empresas Científicas y Tecnológicas

Cada año y con fundamento en lo dispuesto en la Ley de Ciencia y Tecnología (LCYT); en el marco del Plan Nacional de Desarrollo 2007‐2012, La Secretaría de Economía (SE) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) emiten la convocatoria del Fondo de Innovación Tecnológica SE-CONACYT con el fin de promover, seleccionar y apoyar directamente a empresas cuyos proyectos generen innovación, desarrollo tecnológico, generación de empleos y ventajas competitivas para la MiPyMES mexicanas.

Los principales sectores que son sujetos de apoyo del fondo son:
  1. Sistemas de manufactura avanzada
  2. Tecnologías para la salud
  3. Agroalimentario
  4. Biotecnología
  5. Nanotecnología
  6. Tecnologías móviles y multimedia
  7. Tecnologías limpias y energías renovables
Becas de titulacion

La Secretaría de Educación Pública (SEP), a través de la Sub-secretaría de Educación Superior (SES), convoca a los egresados de Licenciatura o Técnico Superior Universitario (TSU) en Instituciones Públicas de Educación Superior (IPES) del país, a solicitar una beca de Titulación para quienes hayan concluido sus estudios y estén realizando su tesis profesional o cualquier otra actividad que los lleve a la titulación. Los egresados debieron concluir sus estudios a partir de diciembre de 2010 o posterior y deberán contar con la documentación comprobatoria de conclusión de su proyecto de titulación con fecha máxima del 25 de febrero de 2012.

domingo, 9 de octubre de 2011

Capitulo I Antecedentes


La evolución histórica y cambio en las políticas de ciencia y tecnología

Los orígenes el desarrollo de la ciencia en México se remontan a la época colonial, sin embargo, la institucionalización del quehacer científico tiene sus antecedentes en el siglo XIX. Así, la fundación por Gabino Barreda en 1868 de las Escuelas Nacional Preparatoria, de Ingeniería y de Jurisprudencia significaron los cimientos de la investigación científica de la época contemporánea de nuestro país.

No obstante, este primer impulso se vio interrumpido por los acontecimientos de la Revolución Mexicana y posteriores. De esta forma, la institucionalización de la ciencia y la tecnología no comienza sino hasta la tercera década del siglo XX durante el periodo posrevolucionario y una vez pacificado el país. Es entonces cuando se crea la Academia Nacional de Ciencias en 1930 como un primer ensayo de una institución que congregue a los científicos del país.

Asimismo, la concesión a la autonomía de la UNAM en 1929 y la llegada al país de académicos y científicos de la República Española en 1939, son dos catalizadores importantes de la organización de la investigación científica en México.

En este mismo tenor y con el propósito de vincular a las instituciones de educación superior y las encargadas de las actividades científicas que funcionaban sin coordinación, el presidente Lázaro Cárdenas (1934-1940) instituyó el Consejo de Educación Superior y de Investigación Científica (1935-1938), aunque con un funcionamiento muy acotado debido a las imprecisiones en relación a sus funciones y el espacio de sus actividades.

El siguiente periodo de la ciencia en México (1940-1960), coincide con el desarrollo de la industria primaria en el país. Estas transformaciones requirieron capital foráneo, mismo que vino acompañado de especialistas extranjeros, técnicos y tecnólogos, que habrían de emplearse en la nueva planta industrial. Sin embargo, esto tuvo dos efectos negativos. El primero de ellos, fue la preferencia abierta por la ciencia y la tecnología extranjeras, ante la falta de experiencia de los científicos y técnicos nacionales. Y, por otro lado, la industria no se ocupó en invertir en desarrollo científico y tecnológico en territorio nacional; las empresas extranjeras contaban con sus propios recursos en sus países de origen; y, los industriales nacionales se vieron rebasados o simplemente mostraron desinterés, lo que trajo consigo un momento de estancamiento en el desarrollo científico y tecnológico del país.

En materia educativa, en esta etapa los estudios de investigación avanzada no existían formalmente o se encontraban en una etapa de incipiente institucionalidad. Por ello, fue importante la creación de la figura de personal académico de tiempo completo en 1954 y la implementación del Programa de Formación de Profesores e Investigadores en 1966, que se convertirían en la base de la formación de nuevas generaciones de científicos e investigadores.

En el año de 1942, se creó la Comisión Impulsora y Coordinadora de la Investigación (CICIC), cuyos objetivos estaban limitados a impulsar la investigación de las ciencias exactas (matemática y física) y ciencias naturales (biología y química). Más tarde, esta Comisión fue reemplazada por el Instituto Nacional de Investigación Científica, organismo que operó también de forma limitada durante casi diez años, dedicado esencialmente a brindar apoyos en forma de becas de estudios avanzados. Su mayor acierto fue promover la creación del actual CONACYT a través de la elaboración del Programa Nacional de Investigación Científica.

La Ley de Propiedad Industrial (1942), así como la Ley de Normas y Pesas y Medidas (1961) pueden considerarse las primeras leyes de importancia relativas al tema, no obstante, las actividades científicas y de investigación continuaban como esfuerzos aislados al carecer nuestro país de un ordenamiento legal que las articulara y definiera el rumbo de las políticas en la materia.

Todavía durante las décadas de 1950 y 1960 las políticas de apoyo a la ciencia y tecnología resultaban insuficientes y se orientaban particularmente a la investigación básica, además de que la investigación permanecía desvinculada al sector productivo. Éstas eran las principales debilidades en el campo de la ciencia y tecnología en nuestro país y reclamaban un marco legal adecuado.

En 1970 se expidió la Ley que crea el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y que, como su nombre lo indica crea un nuevo organismo que reemplazó al Instituto Nacional de Investigación Científica (INIC). El CONACYT surge como un organismo descentralizado de la administración pública federal, con personalidad jurídica y patrimonio propio, y encargado de colaborar con el gobierno federal en la elaboración, aplicación, ejecución y evaluación de la política nacional en materia de ciencia y tecnología.

Durante los primeros años de funcionamiento del CONACYT, llevó a cabo distintas acciones como son el Programa de Inventario de Recursos, el Programa de Diagnóstico Científico, el Programa de Diagnóstico Tecnológico y el Programa de estudios sobre Educación. Sin embargo, en esta misma etapa de puesta en marcha del CONACYT, se genera un distanciamiento de este organismo con la comunidad científica debido a discrepancias en las políticas planteadas, mismas que se consideraron de corto plazo y excluyentes al definir áreas de investigación prioritarias.

Mientras tanto, desde 1940 hasta mediados de la década de los años setenta, la política industrial se había caracterizado por su proteccionismo dentro del modelo económico de sustitución de importaciones y con el que México alcanza un crecimiento medianamente estable. En este entorno, en 1972 se expidió la Ley sobre Registro de la Transferencia de Tecnología y el Uso y Explotación de Patentes y Marcas. Finalmente, este modelo de economía cerrada fracasa en 1976 debido a que las empresas no fueron de todo eficaces y mantenían un gran rezago tecnológico, situación que obligó al gobierno a virar el rumbo en sus políticas económicas y, por ende, las relacionadas al desarrollo del sector científico-tecnológico.

Este mismo año, el gobierno federal puso en marcha el primer programa nacional para la promoción de la ciencia y la tecnología. En 1977, el gobierno solicitó al CONACYT elaborar y coordinar el Programa Nacional de Ciencia y Tecnología (PRONACYT), que constituye el primer programa en la materia ligado al Programa de Desarrollo sexenal. A ese programa, le siguieron los programas de 1978, 1984, 1990, 1995, y el vigente de 2001.


Las crisis económicas recurrentes desde 1976 precipitaron los indicadores sobre investigación y desarrollo tecnológico, como consecuencia de la reducción en el financiamiento y falta de apoyo institucional a estas actividades. Así, con el objeto de frenar el fenómeno de la fuga de cerebros por falta de apoyo, en 1984 se estableció el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), que consiste en un sistema de estímulos a la investigación, dirigido a investigadores destacados y la promoción de los que se inician en la carrera de la investigación.

En la década de 1980, el modelo de desarrollo de sustitución de importaciones y economía cambia a un esquema de economía abierta, donde se promueve la inversión extranjera y se desmantela el régimen proteccionista de la economía con lo que se liberan los intercambios. En este contexto, en 1985 el gobierno mexicano suscribe el Acuerdo General sobre Aranceles, Aduaneros y Comercio (GATT). Esto impactó en el intercambio de tecnología puesto que se facilitan las importaciones de tal manera que la planta industrial adquirió nuevas tecnologías, además la instalación de empresas extranjeras en el territorio nacional trajo consigo técnicos y tecnólogos para la operación de su maquinaria; a la par de que se activó la formación técnica para satisfacer la demanda de recursos humanos capacitados.

En el marco del Sistema Nacional de Planeación, en enero de 1985 se expidió la Ley para Coordinar y Promover el Desarrollo Científico y Tecnológico. Con esta nueva Ley se da origen al Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología (SNCyT), que establece los mecanismos de coordinación del ámbito científico y tecnológico en sus tres esferas: el sector productivo, la educación y el Estado. Además, con la reforma al Artículo 3 Constitucional en 1993 quedó definida la obligación del Estado –en todos sus ámbitos y en sus tres niveles de gobierno- de apoyar las actividades de la investigación científica y de desarrollo tecnológico, con lo que quedaron establecidas las bases jurídicas de su descentralización.

E1 1 de marzo de 1992, la SEP asignó al CONACYT la coordinación del subsector ciencia y tecnología, naciendo así el Sistema SEP-CONACYT, integrado por 29 centros de investigación en las áreas científica, tecnológica y social. Estas reformas convirtieron a la SEP en la máxima autoridad en materia de elaboración de las políticas de ciencia y tecnología 
 


Durante la administración del presidente Ernesto Zedillo (1994-2000), el Programa de Ciencia y Tecnología 1995-2000 incluyó la continuidad a la política de descentralización de las actividades de investigación científica y tecnológica, teniendo como resultado, la expedición de la Ley para el Fomento de la Investigación Científica y Tecnológica (LFICyT), en mayo de 1999

En 2002 fueron expedidas una nueva Ley de Ciencia y Tecnología (que abrogó la Ley para el Fomento de la Investigación Científica y Tecnológica) y la nueva Ley Orgánica del CONACYT. Entre los principales cambios que introducen estas leyes, se encuentra el replanteamiento de la organización y funcionamiento de los órganos consultivos y la descentralización del CONACYT con respecto a la SEP, se configura el sector de ciencia y tecnología encabezado por este organismo y se establece el ramo presupuestal correspondiente.
 
 
 
 
 

Estructura de la investigacion

Investigación e Innovación en México

  1. Capitulo 0  Introducción, planteamiento y objetivos
  2. Capitulo I Antecedentes
  3. Capitulo II  Presupuesto del gobierno
  4. Capitulo III  Programas y becas
  5. Capitulo IV  Fuga de cerebros
  6. Capitulo V  Estadísticas
  7. Capitulo VI  Conclusiones y propuestas

domingo, 2 de octubre de 2011

Capitulo II Presupuesto del gobierno

El presupuesto para ciencia, tecnología e innovación 2011

El presupuesto para ciencia, tecnología e innovación, así como para capital humano, será de 47 mil 781 millones de pesos cifra menor al 0,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que implica un aumento de 3.5 por ciento en términos reales respecto de 2010. De aprobarse el paquete económico, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) –organismo al que corresponde otorgar los apoyos para los proyectos de investigación y las becas para estudios especializados y de posgrado– manejaría 36.2 por ciento de ese total, es decir, recibiría 17 mil 280 millones de pesos, lo que representa el aumento en su presupuesto de más de 10 por ciento respecto del que le fue asignado en 2010.

A pesar de que la Ley de Ciencia y Tecnología establece que la inversión en este rubro no deberá ser menor a uno por ciento del PIB, México no ha alcanzado esta meta proyectada para 2006, encontrándose por debajo de Cuba, Argentina, Uruguay, Chile y Brasil, además de ser el segundo más bajo en los países de la OECD.  

Juan Pedro Laclette, coordinador general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico

“Solicitamos [al Congreso] una ampliación presupuestal que pensábamos era muy razonable” dijo a el organismo de consulta permanente del Gobierno encargado de formular propuestas en materia de políticas y programas de investigación científica y tecnológica. 
 
Solicitaban incrementar $400 millones (US$32,5 millones) para proporcionar acceso a las principales revistas científicas del mundo a 240 instituciones del país.

“Nos otorgaron $15 millones, que únicamente servirán para un par de universidades”
 
Arturo Menchaca, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias

“lo que hace falta es que México se decida a dejar de ser un país que ofrece servicios y mano de obra, para vender productos con mayor valor agregado”. Así la inversión en ciencia y tecnología “deja de verse como un gasto y se convierte en una inversión”.   

“En 2009 se doctoraron casi 3000 jóvenes y el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) sólo creció en 1000”.

UNAM
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el proyecto de presupuesto de egresos para 2011 contempla de entrada un incremento en 5 mil 470 millones de pesos 5.4 por ciento mayor respecto del aprobado por los legisladores el año pasado. 

IPN
El Instituto Politécnico Nacional, se observa también un aumento en mil 790 millones. 

El gasto federal en educación superior fue en 2010 de 116 mil 376 millones (a precios de 2011), lo que implicaría que en realidad hay una reducción de 13 mil 109 millones

Camara de diputados

El gasto en educación pública y servicios educativos de los tres órdenes de gobierno no podrá
ser menor al 8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Dentro de este monto, al menos 1
por ciento del PIB se destinará al gasto para investigación y desarrollo tecnológico.


Referencias 
http://www.siicyt.gob.mx/siicyt/docs/acerca_siicyt/ley.pdf
http://www.cefp.gob.mx/publicaciones/documento/2010/septiembre/cefp0142010.pdf


martes, 13 de septiembre de 2011

Tema de Investigación





Titulo: 
Investigación e Innovacion en México

Problemática

La problemática que se encuentra principalmente es la falta de desarrollo e innovación tecnológica que México, si bien sabemos que en México el principal impulsor del desarrollo en México es el Consejo Nacional de Ciencia y tecnología (CONACyT) que es el que se encarga de otorgar becas e incentivos además de sacar programas para impulsar el desarrollo, no es suficiente.


El problema no se encuentra en el talento mexicano, ya que como revela un estudio la falta de oferta de estudios especializados y de calidad en México obliga a los jóvenes a salir del país mediante una beca; sin embargo, muchos de ellos deciden no regresar; pues el único compromiso que tienen con el gobierno mexicano es “moral”.

Objetivo General:

El objetivo del proyecto es investigar el problema para impulsar la tecnología y el desarrollo en México, ya que actualmente México se encuentra rezagado en el área tecnológica comparado con otros países por ejemplo: Japón, Estados Unidos, India, Rusia, Brasil, etc.

El grave problema en México es que no se ha impulsado el desarrollo y la creatividad en el ámbito tecnológico a diferencia con otros países.




Objetivos Específicos:

Conocer los programas y/o opoyos que ofrecen las diferentes instituciones publicas y de gobierno, ademas de investigar cuanto otorga el gobierno federal en programas y becas para la investigacion.


Otro objetivo sera investigar el concepto de "fuga de cerebros" y todo lo que se deriva.

Preguntas de la investigación

¿Cuales es el presupuesto en México para la investigación?
¿Con que problemas se encuentra las personas que se dedican a la investigación?
¿Cuales son los institutos de investigación en México?
¿Cuales son los principales institutos de investigación tecnológica en México?
¿En que lugar se encuentra México en innovación tecnologica?
¿Porque México no ha logrado impulsar la investigación?

Referencias

http://www.conacyt.mx/tecnologica/Paginas/default.aspx
http://estudios.universia.net/mexico/institucion/centro-nacional-investigacion-desarrollo-tecnologico
http://www.iiiepe.edu.mx/node/1798